
Las denominadas “dietas milagro” son aquellas que prometen una pérdida de peso rápida y con poco esfuerzo. No responden a ningún fundamento nutricional y/o científico.
Debido a creencias populares, este tipo de dietas aconsejan la ingesta de algunos alimentos de manera equivocada.
Estas dietas contienen una escasa ingesta de energía, lo que puede producir alteraciones en el metabolismo.

Diferentes razones explican estas consecuencias:
• Al terminar el período de poca ingesta, nuestro cuerpo tiende a ingerir más de lo que necesita, lo que provoca una mayor recuperación del peso que se ha perdido.
• Al ingerir una cantidad de energía inferior a la que necesitamos, el metabolismo se ralentiza para gastar menos y crear reservas. Por eso, cuando se abandona la dieta milagro, el metabolismo sigue gastando menos, pero nosotros comemos más debido a esa falta de energía que hemos tenido. Por tanto, se recupera más peso, en forma de grasa corporal.
• Al tratarse de dietas desequilibradas, el cuerpo recurre a las reservas de emergencia almacenadas en los músculos. Así, se reduce masa muscular (tejido muy rico en agua) y no grasa. Por eso se pierde peso rápidamente.
Este tipo de dietas son muy fáciles de distinguir: aseguran una gran pérdida de peso en poco tiempo (más de 5 kg. al mes) y sin esfuerzo.
Con el intento de garantizar su resultado, se les suele dar nombre de clínicas de adelgazamiento famosas, actrices, médicos, etc. Sin embargo, debemos desconfiar de las dietas que nos prometen perder más de 0,5kg. / 1kg. a la semana.